El día que Cuba gritó de “Satisfaction”

Hoy se cumplen 5 años de aquel mítico y único concierto de los Rolling Stones en Cuba, los primeros en lograr un espectáculo de tamaña magnitud en la isla, y quien mejor que la agrupación más emblemática del rock and roll junto a The Beatles.

Unos meses previos a su gira por Latinoamérica “América Latina Olé Tour” Mick Jagger fue noticia al visitar La Habana y se desató el rumor de un posible concierto en predios cubanos en el marco de conciertos realizados en la gira, pero llegó febrero y dicha gira comenzó y Cuba no estaba incluida en la lista, pero para beneplácito de todos los cubanos y en especial de los amantes de esa música a finales del mismo mes anunciaron que, nada mas y nada menos, cerrarían con un espectáculo gratuito sin precedentes y sería el concierto oficial del álbum del periplo por los países latinoamericanos.

Marzo fue un mes muy especial y muy cargado de emociones para los cubanos, primero porque el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, haría una visita oficial a Cuba después de 82 años que un presidente norteamericano hubiera pisado suelo cubano, y solo tres días después, lo que esperábamos con ansias y desde hacía muchísimos años, algo que solo los cubanos son capaces de entender y explicar, el concierto.

Llegó el día

Escenario
Escenario en la Ciudad Deportiva de La Habana, Cuba

Desde la noche del jueves 24 ya había personas en los alrededores de la Ciudad Deportiva esperando, aunque la entrada no sería posible hasta el día siguiente a las 14 horas. Tanta emoción contenida hizo que sobre esa hora las rejas que bordean el perímetro se vinieran abajo como expresión de la exaltación que experimentábamos todos allí expectantes, provocando una avalancha humana corriendo en frenesí para alcanzar los lugares más cercanos al imponente escenario al estilo de los que ponen en la televisión.

El concierto

Eran las 20:35, ya la oscuridad era patente y solo se veía con nitidez las gigantescas pantallas que mostraban una bandera cubana ondeando. De pronto, sin previo aviso las pantallas empiezan a mostrar una secuencia de los Rolling Stones, y todos comprendemos que el momento tan esperado acaba de comenzar, y se empiezan a sentir chiflidos, aplausos, se encienden cientos de miles de móviles, gritos de alegría, hasta que en medio del aturdimiento y la emoción y la especie de hipnotización mágica de la que éramos participes todos los presentes, una voz en off entre los vítores y el júbilo dice: “Ladies and Gentleman, The Rolling Stones”, acto seguido sale Keith Richards y toca los primeros acordes de la pegadiza Jumpin’ Jack Flash, secundado por un saltarín Mick Jagger, y es precisamente ahí cuando llega al clímax nuestra emoción al ver esos músicos y sentir que finalmente es real, que el sueño de muchos, sobre todo de las generaciones más viejas, de ver alguna vez a los Stones en vivo se ha cumplido.

Tocaron la mayoría de los clásicos como “Gimme Shelter”, “Start Me Up”, “Simpathy for the Devil”, “You can’t Always Get What You Want” y la icónica “I can’t Get no Satisfaction” para dar cierre, sobre las dos horas de concierto.

Mick Jagger en La Habana

La velada fue impactante, un derroche de energía de cuatro músicos mayores de 70 años, que parecían tener 20, esa música sumamente contagiosa que incluso los que no eran seguidores del rock and roll, que solo habían ido por curiosidad, se sentían satisfechos con lo que veían y oían.

Sin dudas fue un momento singular en Cuba, algo que se recuerda con mucha alegría y que dejará por siempre una huella en la historia socio-cultural del país y que vale la pena recordar al cumplirse 5 años de aquella magnífica noche.

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